Escrito por Arturo Albin. Febrero de 2019

Una sencilla definición de perdón es “Dejar ir el resentimiento hacia un agresor”.

Cantidad de veces se nos dice que aprendamos a perdonar. Nunca se nos dice como. Por ello es una de las acciones más recomendadas, y sin embargo es muy difícil de ejecutar en nuestra sociedad. ¿En donde radica su dificultad? A continuación voy a mostrar algunas citas célebres acerca del perdón. No voy a discutir si son ciertas o no. Simplemente quiero destacar por qué, el creemos, nos dificultamos a nosotros mismos el perdonar.

“Puedo perdonar, pero no olvidar”, es sólo otra forma de decir, “No puedo, perdonar” (Henry Ward Beecher)

Una dificultad de perdonar es que igualamos un perdón sincero con el olvido. Si fueran lo mismo sería imposible perdonar, pues el cerebro no está hecho para olvidar. Un cerebro sano nunca olvida nada, ni siquiera un olor. A veces el consciente puede no recordar algo. Y algún evento o situación lo puede traer de nuevo a la mente, aunque sean años de no haber pensado en ello. ¿Cómo olvidar a alguien que por algún acto irresponsable nos hizo perder un miembro, una mano por ejemplo? Cada vez que se necesite esa mano nos acordaremos de esa persona. No se puede olvidar, y si podemos perdonarle y recordarle sin rencor.

Perdonando demasiado al que yerra se comete injusticia con el que no yerra (Baldassare Castiglione).

A veces el perdón se equipara a la justicia. Se puede ser justo o injusto perdonando. O se puede serlo sin perdonar. Son acciones independientes. Puedo perdonar a alguien que cometió un crimen en mi contra y aun así testificar la verdad ante un juez.

Quien perdona fácilmente invita a la ofensa (Pierre Corneille)

A veces se considera que el perdonar es invitar al agresor a que nos vuelva a dañar. La realidad es que podemos perdonar y simultáneamente poner límites que nos defiendan de ese hecho de esa persona. De nuevo, necesitamos ver que son diferentes cosas, para no dificultar el perdonar.

Una amistad quebrantada y reparada a través del perdón puede ser aún más fuerte de lo que era (Stephen Richards)

¿Si perdono significa que aquí no pasó nada y nos seguimos llevando como antes? No necesariamente, para nada. Se puede perdonar, y a la vez terminar la relación con esa persona. Si es tóxica y nos seguirá dañando, le podemos perdonar para nuestra paz. Pero no necesitamos seguir con esa amistad. Volvernos a llevar con alguien que nos daño se llama reconciliación. Estoy de acuerdo en que el perdón puede ser un gran elemento de reconciliación como lo manifiesta la frase de Stephen Richards. De nuevo son acciones separadas, diferentes.

El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió (Madre Teresa de Calcuta)

Me encanta esta frase de la Madre Teresa. De acuerdo con que es una decisión, no un sentimiento. Es una acción que realizamos por nuestro propio beneficio. Perdonando recuperamos nuestra libertad, nuestra paz. En general también el perdonado tendrá paz, pero esto no es necesariamente cierto, y no es relevante para nuestro propio perdón.

El perdón es una acción, una decisión que tomamos por nuestro propio bien y no tiene nada que ver con el agresor. No implica que el perdonado haya o no tenido razón. No es relevante si es una ofensa pequeña o enorme. Tampoco lo es si la persona merece o no el perdón. Consideremos lo siguiente:

¿Puedo perdonar a alguien sin decírselo, sin que se entere, o tengo que expresárselo? —No es necesario que se entere ni decírselo.
¿ Puedo perdonar a alguien que ya murió o tiene que seguir viviendo?
-No es necesario que esté viva la persona, si le puedo perdonar.
¿Puede ser desconocida o necesito conocer a la persona que me daño?
-No, en ocasiones son desconocidos quienes nos dañan, y aun así les podemos perdonar.
¿Se puede perdonar a la distancia o se requiere la presencia?
-No se requiere presencia, podemos perdonar en nuestro interior.
¿Interviene en cualquier manera el agresor en mi decisión y acción de perdonar?
-No, el perdón es un acto propio.

Como se ve en las preguntas anteriores, el agresor es completamente irrelevante en nuestro perdón. De hecho con una analogía déjenme preguntar ¿A quien beneficia principalmente que yo tenga buena higiene dental? A mi. Quizás un poco a los demás que no tendrán que oler un mal aliento, el principal beneficiado soy yo. De la misma forma, equiparando lo anterior con higiene emocional, ¿Quien se beneficia principalmente con mi perdón? Yo, pues recupero mi libertad, mi paz. Quizás los de alrededor en alguna manera también, pues yo estaré en mejor actitud. ¿Y la persona perdonada? Esa persona puede o no aparecer en escena, es irrelevante.

En otros artículos hablaremos de lo que si es el perdón. El perdón como acto sencillo de liberación, como lo vemos desde el Método Grief Recovery. En este simplemente queremos manifestar la importancia de perdonar y que es un acto de cuidado propio. Y cierro con una frase que me encanta, me la comentó un especialista certificado y no se quien sea quien la acuñó:

Quizás tu no merezcas el perdón. Yo si merezco perdonar.

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