Escrito por: Russell Friedman Abril 19, 2004
Traducido por: Grace Frank Método Grief Recovery México

En El Llorar y el Duelo – Parte 1, nos enfocamos en la idea de que puede ser peligroso y contra productivo el adjuntar nuestras ideas y creencias personales a la forma en que otras personas expresan su duelo. Especialmente la idea que muchas personas comunicarán una tremenda profundidad de emociones sin soltar una sola lágrima nunca, mientras que otros lloran todo el tiempo pero no parecen completar el dolor, ni derivar algún beneficio a largo plazo del llorar. En la parte 2 vamos a tocar el tema del género y la singularidad de los individuos y las relaciones, o, exactamente qué función tiene el llorar y ¿para quién?
Somos conscientes de las investigaciones que indican que las lágrimas de tristeza son químicamente diferentes de las lágrimas de felicidad. También estamos conscientes que las lágrimas tienen la valiosa función de lavar los ojos. De tiempo en tiempo, hemos aludido a los estudios publicados que indican que las mujeres lloran, en promedio, cinco veces más que los hombres. En un intento de descubrir si existe alguna base fisiológica para esa razón de cinco a uno, solamente nos hemos topado con una pared de piedra.
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Al no encontrar algún estudio válido sobre el llanto que apoye una distinción de género, hicimos nuestra propia investigación. Aunque anecdótica, creemos que representa la verdad. Llamamos a algunas amigas que son enfermeras cuya experiencia de vida es el trabajo con infantes. Sin excepción, nos indicaron, que las circunstancias y la frecuencia en la que los infantes muy pequeños lloran, NO está dictada por el género. Los bebés masculinos y las bebés femeninas lloran con co-igualdad. Hay diferencias de personalidad claras entre los bebés individualmente. Algunos lloran más que otros, no por el género, sino por su singularidad.
No limitamos nuestra investigación a los que trabajan sólo con recién nacidos. Tuvimos las mismas respuestas de expertos que trabajan con niños hasta de cinco años. De los cinco años en adelante, la distinción por género, y las actitudes y creencias resultantes se empiezan a magnificar. La extensión lógica de nuestro estudio informal nos llevó a la inescapable conclusión de que la socialización y no el género, fue la clave de diferencias posteriores de actitud y expresión en lo relativo al llanto.
Aunque no haya una diferencia fisiológica innata entre hombres y mujeres en lo relativo al llanto, todavía nos tenemos que preguntar, ¿Qué propósito, valor, si es que hay alguno, tiene el llanto en la recuperación de las pérdidas? Podríamos decir que el llorar puede representar la demostración física de la energía emocional adjunta al recuerdo de alguien o algo que tiene alguna importancia para ti. De hecho, durante nuestros seminarios de Grief Recovery, cuando alguien empieza a llorar, cariñosamente les urgimos a “hablar mientras lloran.” Las emociones están contenidas en las palabras del doliente que habla, no en las lágrimas que llora. Lo que es fascinante de observar, es que al ser hablados los pensamientos y las emociones, las lágrimas usualmente desaparecen, y la profundidad de los sentimientos comunicados parece ser más poderosa que las simples lágrimas. En El Llorar y el Duelo – Parte 1, hablamos con un adulto joven cuya madre había muerto. El que hablaba estaba preocupado acerca de la reacción de su Papá ante la muerte de su Mamá, y el hecho de que Papá no había llorado “aún”. Le preguntamos si pensaba que el corazón de Papá estaba roto. Dijo que si. Creemos que su respuesta, basada en la observación lenguaje corporal de Papá, su tono y otros factores, le mostraba que estaba masivamente afectado por la muerte de su esposa. Sería inusual y poco común y probablemente incómodo para él llorar. Y, francamente, podría no acarrearle ningún beneficio.
Por otro lado, no se dejen engañar por aquellos que lloran frecuentemente. En la más rara de todas las paradojas, las personas en realidad, pueden usar el llorar como una forma de detener los sentimientos, más que como la experiencia de grandes profundidades emocionales. Las lágrimas se convierten en una distracción del dolor real causado por la pérdida.

La clave de la recuperación del dolor increíble causado por la muerte, divorcio o cualquier otra pérdida, esta contenido en una simple frase:
Cada uno de nosotros es único y cada una de nuestras relaciones es única.
Por lo tanto, debemos descubrir y completar lo que está emocionalmente sin terminar dentro de todas nuestras relaciones. Nuestros sistemas personales de creencias acerca de la demostración de emociones también son únicos e individuales. Podríamos no tener una consciencia de lo que son nuestras creencias. Una alerta para todos, jóvenes o viejos: “No dejen que nadie dicte lo que es emocionalmente correcto para ti – ni siquiera tus hijos – o tus padres. Solamente tú puedes determinar lo que es correcto para ti.”
Si necesitas alguna ayuda para descubrir o determinar lo que te podría ayudar a manejar un corazón roto causado por una muerte o un divorcio, consigue una copia del Manual Superando Pérdidas Emocionales. Contiene la clase de información que te guiará hacia la verdad, que en su momento, te ayudará a completar el dolor de tu corazón.
Por favor no interpreten este artículo como un medio para informar que estamos contra el llorar. Lo que hacemos provoca lágrimas todo el tiempo. En el restaurante enfrente de nosotros, al cruzar la calle, a donde llevamos a nuestros amigos a almorzar, no entienden porque todos los que comen con nosotros parecen llorar. Si tu visitaras nuestra oficina, te tendrías que reír al ver la gigantesca torre de cajas de Kleenex amontonadas en una esquina del cuarto. No estamos ni a favor ni en contra de llorar. Vamos por la recuperación del dolor emocional. Estamos a favor de que los recuerdos cariñosos no se vuelvan dolorosos. Estamos por que tengas una vida con significado y valor aunque una pérdida o pérdidas hayan hecho tu vida masivamente diferente de lo que esperabas o soñabas.

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